bitácora / martes 6 de octubre de 2026

Seres torcidos de arcilla con los chicos del CCLEMS

Compartí el proceso de crear un ser torcido en arcilla con los alumnos del Centro Cultural Lily y Edilberto Montemayor Seguy, en Sabinas. Sin herramientas: solo las manos.

Taller Arcilla modelada a mano CCLEMS · Sabinas, Coahuila
Sara Villa con delantal manchado de pintura en el salón de talleres del CCLEMS
En el salón de talleres del centro, con el delantal de siempre.

El 6 de octubre, tres días antes de inaugurar la exposición, tuve la oportunidad de compartir el proceso de creación de un ser torcido en arcilla con los chicos del CCLEMS. Admirando cada detalle, cada cerebro alimentándose de la creatividad.

En este taller no hay herramientas: solo las manos, para sentir la arcilla. Primero una esfera, un cilindro, una forma hecha sin pensar. Después, esa forma accidental se convierte en algo: una criatura que no debería existir, con un elemento que normalmente no estaría ahí y que significa algo. Al final cada quien le pone nombre a su ser torcido y cuenta qué sintió mientras lo hacía.

Yo paso por las mesas solo para apoyar. No corrijo ideas: cada pieza es única y significa el sentir de la persona en ese momento. Aquí no buscamos hacer lo correcto. Lo torcemos un poquito.

“A veces nuestras emociones necesitan salir. Y qué mejor que transformándolas en arte. Todos tenemos algo raro, oscuro, visceral y absurdo que necesita expresarse.”

Sara Villa · al día siguiente del taller

No importa si la pieza quedó bonita, fea, rara o completamente diferente a lo que imaginaron. Lo importante es que ahora existe algo que antes solamente estaba en su cabeza. Gracias al CCLEMS por la oportunidad.

En las mesas.

Fotografías del taller, 6 de octubre de 2026.

Sara Villa de pie en el salón de talleres; al fondo, mesas de trabajo y piezas en proceso
Las mesas de trabajo, con las piezas de los chicos tomando forma.
Sara Villa sonríe mientras modela arcilla con las manos cubiertas de barro
Las manos como única herramienta.
Sara Villa, con un rollo de cinta de papel en la mano, platica con los participantes sentados a la mesa
Cinta de papel, aluminio y agua: todo lo que hace falta.
Ser torcido de arcilla: calabaza naranja con cara y un brote verde, en una vitrina de madera
Un ser torcido en la vitrina del centro: calabaza con brote.
Ser torcido de arcilla: frasco con cara de payaso, ojos verdes y boca negra, en una vitrina de madera
Un ser torcido en la vitrina del centro: payaso.

Seguir

Lo torcido también se comparte.